Ficha
8: Investigación sobre la fauna y posibles plagas.
Tras
realizar la siembra y la plantación de nuestras semillas y de
nuestros plantones, debemos estar atentos a los cuidados permanentes
que el huerto requiere. De entre esos cuidados destacamos el de
controlar las posibles plagas y bichos que pueden perjudicar a
nuestras plantas. Lo primero que haremos es realizar unas preguntas
previas a la investigación a nuestros alumnos:
Cuestionario
previo:
1.
¿Qué tipo de animales viven en el huerto?
2.
¿Qué aspecto tienen estos animales del huerto? Ideas previas.
3.
¿Cómo crees que se comportan estos animales en el huerto?
4.
¿Qué daños y/o beneficio tienen para el huerto?
5.
¿Cómo crees que influye la acción de estos
animales en el “equilibrio” del huerto?
Investigación:
Una
vez que hemos realizado el cuestionario previo a los alumnos,
procederemos a buscar toda esa información en los distintos libros
de los que disponemos (manual práctico del huerto ecológico, huerto
urbano, cuaderno del huerto, etc) y páginas de internet (infojardin,
ecoagricultor y blogs especializados). Pasamos a trabajar con
ordenadores portátiles en la investigación sobre las
cuestiones
anteriormente propuestas. Tras buscar la información, entre todos
decidiremos el tipo de ficha que queremos realizar y repartiremos el
trabajo en grupos. En dicha ficha se debe poner el nombre del animal
y sus características (reproducción, alimentación, etc), así como
si es beneficioso o perjudicial para nuestro huerto.
Una
vez que ya tenemos las fichas rellenas, realizaremos el trabajo de
investigación en nuestro huerto, y para ello saldremos para
realizar trabajo de campo sobre las fichas realizadas, tomando fotos
de los animales que encontramos en nuestro huerto (lombrices,
mariquitas, babosas, etc).
En
el huerto escolar podéis hacer numerosas observaciones sobre la
fauna, tanto directamente como a través de sus huellas,
desperdicios y ruidos; tanto de la de vida aérea como de la
subterránea. Debemos tener a mano siempre lupas, prismáticos,
cazamariposas, frascos de cristal, etc. Observar el aspecto (forma,
tamaño, color, número de patas/alas, etc.) y el comportamiento de
los anima- les: su forma de alimentarse y reproducirse. Apuntad el
lugar de observación y sus condiciones; cuál es su hábitat, si
lo encontráis agrupado o asociado a otras especies, su abundancia o
escasez, etc. Con esas informaciones y las que encontreemos en
guías, enciclopedias o en internet, podeemos ir completando un
fichero de la fauna del huerto, que incluya fotos o dibujos que
faciliten su identificación, su nombre popular y científico, su
clasificación taxonómica, etc.
Finalmente,
investigamos los distintos remedios naturales para acabar con dichas
plagas, y procederemos a prepararlos para aplicarlos en nuestro
huerto y así permitir que nuestras hortalizas crezcan sanas y
fuertes.
Principales
plagas y enfermedades en los huertos
En
primer lugar debes conocer algunos ejemplos de “personajes” nada
agradables, muy comunes en los huertos y que pueden ser detectados
con relativa facilidad. Podemos destacar entre ellos a las hormigas
(se comen las semillas), grillos (atacan las hortalizas
principalmente en su fase inicial), las babosas y los caracoles
(atacan las hojas, el tallo y las raíces) y los roedores.
Existe
otro grupo muy importante de insectos que se destacan por la
afectación que provocan a las hojas, los tallos y los frutos. Entre
ellos podemos
citar:
1)
Lepidópteros: Pertenecen a los insectos. Este
grupo está compuesto por las mariposas, orugas y polillas que en su
ciclo de vida pasan por varias etapas y metamorfosis. En este ciclo
generalmente la etapa de gusano es la que más daño provoca en los
cultivos pues durante este tiempo consumen, de forma voraz, las
hojas, tallos de las plantas y hasta los frutos de acuerdo al tipo de
lepidóptero y variedad de la planta.
2)
Coleópteros: Los
coleópteros pertenecen también a los insectos, su tamaño puede
estar desde 1.5 a 6 m m de largo, otros en cambio, pueden superar un
centímetro. Los adultos presentan un cuerpo duro, algo cilíndrico u
ovalado, generalmente de color castaño a café oscuro a negro, en
cambio sus larvas, generalmente, son pequeños gusanos blancos.
Existen aproximadamente un millón de especies descritas por la
bibliografía especializada; tiene tantas especies como los hongos y
66 veces más especies que los mamíferos. En todo el reino animal es
el que posee mayor número de especies. Durante su ciclo de vida
tanto las larvas como el insecto adulto tienen diversos formas de
alimentación destacándose un grupo significativo que atacan a
diferentes plantaciones, tanto sus hojas, las flores como sus frutos,
otros se alimentan de semillas, otros de las raíces y pueden
encontrarse los que atacan los árboles maderables y hasta la madera
ya procesada. Entre ellos puedes encontrar los gorgojos y los
escarabajos, todos con una gran variedad de especies.
3)
Áfidos o pulgones: Son pequeños y de morfología poco variada, (no
más de pocos milímetros), de colores variados, sobre todo verdes,
amarillos o negros, a veces con manchas o motas, más a menudo lisos,
son conocidos universalmente como pulgones y se caracterizan por ser
parásitos de plantas angiospermas. Los áfidos han desarrollado en
la evolución una relación simbiótica con las hormigas, que no sólo
los toleran sobre las plantas, sino que los protegen de sus
depredadores especializados, como son las mariquitas.
Muchos
de estos pulgones constituyen plagas que comprometen el valor de los
cultivos y de estos algunos son también vectores de virus que atacan
a las plantas que los hospedan. Se alimentan chupando la savia de las
plantas y les atraen especialmente las ramitas y hojas tiernas. Este
constante absorber de la savia hace que las hojas y ramas se deformen
y aunque es raro que la planta muera, esta se debilita
considerablemente y no son aptas para el consumo humano.
4)
Nemátodos: No son ni insectos, ni arácnidos sino que pertenecen a
una clasificación propia dentro del reino animal. Son pequeños
gusanos cilíndricos de tamaño normalmente microscópicos que atacan
las raíces de las plantas produciendo bultos y quistes o pudriciones
en las raíces que disminuyen el crecimiento de las plantas o acaban
con la vida de éstas.
Los
nemátodos atacan gran cantidad de hortalizas como el tomate, la
acelga, la zanahoria, entre otras. Son prácticamente invisibles al
ojo humano y se encuentran en el suelo, parasitan las raíces
formando, según la especie, nódulos. Además, se observa que la
planta se marchita, va tomando una tonalidad amarilla y finalmente
muere. La imagen a la derecha muestra una zanahoria afectada por
nemátodos.
5)
Minadores de las hojas: Se trata de insectos que ponen sus huevos en
las hojas de las plantas y sus larvas producen galerías por debajo
de la epidermis de la hoja hasta que, una vez concluido su
desarrollo, eclosionan y salen volando en forma adulta. Son
habituales en el tomate donde sus ataques son considerables, producen
pérdidas en el rendimiento de las plantas. Una de las causantes de
este daño es la mosca blanca.
La
mosca blanca, que no se debe confundir con la mariposa blanca, es una
plaga que puede afectar durante gran parte del año a nuestros
cultivos. Tomates y frijoles están entre sus elecciones principales,
pero pueden afectar al resto de cultivos. Se trata de insectos
voladores, pequeños, de color blanco, de 1 ó 2 mm que pueden formar
nubes al agitar las hojas de nuestras plantas.
Podemos
encontrar otros estados en el envés de las hojas y observar huevos y
ninfas.
Además
estos insectos excretan una sustancia azucarada que propicia el
desarrollo de hongos en la superficie de las hojas, produciendo una
especie de capa de hollín (negrilla) que dificulta la recepción de
luz por la planta y la fotosíntesis, debilitando aún más el
cultivo. Son
transmisores de virus, por lo que debemos evitar que se propaguen de
una planta a otra.
Insecticidas
naturales y ecológicos para combatir las plagas.
Una
vez que hemos realizado el estudio de las posibles plagas que puede
sufrir nuestro huerto, procedamos a investigar los remedios contra
ellas y a prepararlos en el laboratorio del instituto o en el propio
huerto.
Veamos,
en primer lugar, algunas consideraciones generales que se deben tener
presentes y de forma permanente para lograr una buena salud en los
huertos. Estas son:
-
Eliminar la maleza en áreas perimetrales.
-
Utilizar semillas o posturas certificadas.
-
Utilizar las barreras vivas en los alrededores del huerto.
-
Manejar con cuidado los restos de cosechas.
-
No utilizar herramientas de otros huertos si antes no se someten a
una buena limpieza.
-
Mantener una vigilancia sistemática de los cultivos mediante una
observación detallada de las plantas.
-
Practicar la rotación de los cultivos.
Otras
acciones agroecológicas que se pueden acometer para mantener la
salud del huerto y preservar los cultivos son las siguientes:
a)
Uso de plantas repelentes: Son plantas que se siembran en los lados o
extremos de los canteros o intercaladas con los cultivos con la
finalidad de confundir o repeler las poblaciones inmigrantes de las
plagas. Se destacan entre ellas: la albahaca blanca, la menta, el
romero, salvia, el tomillo, la flor de muerto y el ajonjolí.
b)
Trampas de capturas: Utilizando la imaginación y conociendo las
costumbres de los insectos y otros visitantes nada agradables se
pueden confeccionar un grupo de trampas sencillas que mucho pueden
ayudar en preservar la buena salud de nuestros huertos escolares o
familiares. Veamos algunas de ellas:
-
Para insecto: Como pueden observar consta de un recipiente pintado,
preferiblemente, de color amarillo, que sobresalga por encima del
cultivo. En su interior se unta sus paredes y fondo con alguna
sustancia adhesiva que puede ser aceite o grasa de vehículos la que
debe renovarse cada determinado tiempo. Son muy recomendadas para
diferentes tipos de insectos.
Las
trampas se les colocan una especie de techo para evitar que se llenen
de agua, aunque pueden estar perforadas. Se ubican en lugares
convenientes.
-
Para babosas y caracoles: Enterrar a ras de tierra latas o colocar
sacos húmedos y untados con melaza o azúcar para atraer a las
babosas, las cuales se refugian en estos lugares en cuanto comienza a
salir el sol, es el momento para su captura y eliminación. Esta
operación se debe realizar con rapidez y colocarlas en horario
nocturno para evitar la entrada de las hormigas.
Insecticidas
naturales
Otras
acciones para controlar las plagas y las enfermedades que se pueden
emplear en los huertos escolares y familiares es el uso de
insecticidas naturales. La práctica diaria del horticultor ha
incluido los siguientes insecticidas naturales:
-
El agua jabonada: Muy recomendada para eliminar los pulgones. Se
prepara con el uso de jabón
-
La tintura de tabaco. Se recomienda para combatir minadores, gorgojos
y orugas. En el caso de la tintura de tabaco se macera 500 gramos de
tabaco en una solución de 5 litros de agua con 5 litros de alcohol
dejándose por 24 horas. Se diluye un litro de tintura en 10 de agua
para la fumigación.
-
La tintura de hojas de la ortiga. Muy efectiva para muchas plagas
generalizadas.
-
Tintura de albahaca. Se obtiene al macerar igual cantidad de agua y
de hojas durante 10 días. Para la fumigación se utiliza una
disolución de un litro de la sustancia obtenida y 10 de agua.
Algo
muy interesante es que en los huertos escolares y familiares es muy
útil la convivencia de las plantas ornamentales y aromáticas con
las cosechas por la ayuda que estas últimas brindan para conservar
la buena salud de los cultivos. Además dicen los conocidos de estas
curiosidades científicas que cuando los huertos son visitados por
las abejas es una señal de la buena salud que existe en estas áreas,
es por ello que...
Una
vez que conocemos las posibles plagas y los remedios, ya sólo nos
queda estar atentos durante todo el año para evitar los posibles
daños y enfermedades que puedan ocasionar éstas.
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