domingo, 14 de febrero de 2016
FICHAS
Ficha
6: Siembra y plantación del huerto
Antes
de comenzar la siembra y plantación de nuestro huerto debemos
preguntar a nuestros alumnos por sus conocimientos previos sobre
estas dos labores tan importantes para obtener unas hortalizas de
calidad.
Cuestionario
previo:
1.
¿Sabes qué es un semillero?, ¿Alguna vez has realizado alguno
previamente en el colegio, con tu familia, etc?
2.
¿Qué materiales necesitamos para realizar un semillero?
3.
¿Por qué crees que previamente debemos sembrar en un semillero?
4.
¿ Podemos sembrar directamente en la tierra de nuestro huerto?
5.
Qué cuidados debemos tener a la hora de trasplantar nuestros
plantones del semillero al huerto?
Una
vez que nuestros alumnos han trabajado estas cuestiones y mientras
que estamos preparando el terreno para cultivar, podemos ir sembrando
nuestras semillas en semilleros. Dicha siembra la podemos realizar
tanto en el aula como en el exterior, en el propio huerto.
Semillero
en el aula.
Podemos
preparar un semillero sencillo y barato con un brick de leche,
envases de yogur, etc. (reutilizar es una buena forma de ahorrar, y
una solución a los problemas que causan las basuras).
Primero,
debéis preparar el sustrato del semillero: podéis mezclar tierra
del huerto, humus de lombriz, compost, turba o arena de río.
Mezclarlo todo bien y humedecedlo bien. Dejad que escurra y colocad
una capa de 8 ó 10cm en el semillero.
El
siguiente paso será sembrar en el semillero. Esparcid bien las
semillas sobre el sustrato; luego cubrirlas con una capa fina de
tierra, o remover suavemente la superficie. Poned etiquetas, o los
sobres
de semillas vacíos, para recordar qué habéis sembrado en cada
zona. Regad suavemente con una regadera fina y agua templada.
Recordad que hay que observar y cuidar los semilleros todos los días:
cuándo germinan las semillas, cuándo
nacen
las plantas, su crecimiento, etc., apuntándolo en vuestro
cuaderno.Tened cuidado con la temperatura. Cubriendo el semillero con
plástico o cristal podéis proporcionarle más temperatura, pero
tened cuidado con el exceso de humedad en el aire.
Semillero
en el exterior.
Podéis
preparar un semillero exterior en la parcela del huerto que tenga
mejor tierra. Allí mismo podéis hacer un sencillo invernadero con
cañas y plásticos. O dejarlo directamente a la intemperie.
Pensad
bien la ubicación y orientación con respecto al sol y a la
dirección de la que suele venir el viento a la hora de colocar el
semillero exterior. Conviene que esté en un lugar accesible, ya que
hay que cuidarlo frecuentemente.
Trasplante
desde el semillero.
Cuando
las plantas del semillero tengan ya cierto tamaño, debemos
trasplantarlas directamente al terreno, o pasarlas provisionalmente a
macetas donde terminen de crecer con el espacio que necesitan.
Planificad cuando y cómo debéis realizarlo, ya que en cada cultivo
puede ser diferente, e incluso para un mismo cultivo, unas pueden
estar ya lo suficientemente crecidas y otras no. Es más, algunas
puede que las tengamos que desechar por no haber crecido
correctamente. Preparad el sustrato y el fondo de los recipientes
(agujerearlos). Regad bien el semillero antes de sacar las plantas,
introducidlas en los recipientes y rellenad con más sustrato, sin
dañar las raíces, y dejando la planta firme y tiesa. En algunas
semanas, las plantas estarán como para ser trasplantadas
directamente al terreno.
Para
trasplantar las plantas al terreno definitivo, regad primero bien el
semillero o recipientes que las contienen; haced pequeños hoyos,
introducir la planta sin torcer sus raíces ni enterrar el “cuello”.
Comprimid después ligeramente el suelo para que esté firme, y
regad. No conviene hacerlo con sol demasiado fuerte. Quizás os
convenga dejar algunas sin plantar para suplir luego las que no vayan
bien.
Antes
de plantar definitivamente en el terreno, conviene que las plantas se
aclimaten durante algún tiempo (en un invernadero, o al aire libre
en el propio huerto si no hace mucho frío).
Siembra
directa en el terreno.
Debeis
estudiar qué semillas se pueden sembrar directamente en el terreno
donde van a ser cultivadas. Para sembrar directamente debéis
preparar bien el terreno. Puede haber diferentes métodos para
sembrar: esparcir las semillas “a voleo”, “en hileras”,
poniendo varias “en hoyos”. Organizad bien qué método de
siembra vais a utilizar, a qué profundidad, cuánta cantidad de
semillas, etc., se aconseja para cada cultivo. Para hacer las
hileras, utilizad cuerdas.
Después
de sembrar, enterrad ligeramente las semillas (con un rastrillo por
ejemplo), y regad suavemente. Tened en cuenta que en algunos cultivos
se aconseja tener antes las semillas en remojo durante algún tiempo.
Cuando
hayan nacido las plantas sembradas, quizás convenga hacer un
aclareo, quitando las que sobren si han nacido demasiado juntas, las
que estén más débiles, etc. Es en este momento en el que podemos
aprovechar para trasplantar las que dejamos en los semilleros como
"reserva" por si algunas no crecían debidamente.
Finalmente,
procederemos a volver a plantearles las cuestiones de nuestra
evaluación inicial para analizar todo lo aprendido en este proceso,
profundizando en las condiciones que debemos vigilar a partir de
ahora para que nuestras hortalizas recién plantadas crezcan fuertes
y sanas.
PROYECTO
Objetivos del proyecto:
- Fomentar los valores que se persiguen con la educación medioambiental que se refleja en nuestro Proyecto Curricular de Centro.
- Adquirir conciencia sobre la incidencia de nuestras actividades sobre el equilibrio del medio, valorando con opiniones propias los cambios e impactos que causamos.
- Aprovechamiento de las instalaciones disponibles para mejorar la calidad educativa de nuestro centro y fomentar que el alumnado se sienta protagonista de su propio aprendizaje.
- Utilizar el huerto como recurso para la interdisciplinariedad (matemáticas, lengua,biología...) y realizar actividades didácticas dirigidas a los diferentes niveles educativos.
- Desarrollar capacidades de planificación, resolución de problemas y prevención de consecuencias, aplicando en su actividad procedimientos diversos.
- Trabajar valores y actitudes como la convivencia, la autonomía, la solidaridad y el trabajo cooperativo.
- Fomentar la iniciativa y responsabilidad, el trabajo en equipo y las relaciones con adultos de su entorno cercano para aprovechar sus conocimientos.
Repercusión en el aula o el centro:
Mediante la Educación Ambiental pretendemos formar a nuestros alumnos no sólo en el estudio teórico de la naturaleza, sino también les hemos de enseñar a vivir con ella.
Además, en este proyecto optamos por un sistema educativo activo en el que los alumnos sean los protagonistas de su propia educación y de la problemática medioambiental que les rodea, así como crear un vínculo y un compromiso con el centro.
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