Ficha
10: El huerto ecológico
A
pesar de ser esta ficha la última, nos va a afectar a lo largo de
todo el proceso y va a hablar de la esencia del propio proyecto,
desde el principio cuando nos planteemos qué tipo de huerto queremos
tener, cómo a la hora de diseñar nuestras actividades siempre
debemos tener en cuenta, tanto los alumnos como los profesores que
queremos optar por un modelo ecológico de huerto escolar. ¿Pero, y
eso que significa? Pues eso es lo primero que debemos plantear a
nuestros alumnos.
Cuestionario
previo:
- ¿Sabes qué significa la palabra ecológico?
- Ecológico, biológico, orgánico…Legalmente son sinónimos y todos suenan ricos y sanos… seguramente ya has usado estos términos alguna vez, pero
- ¿sabes realmente a qué hacen referencia y cuáles son sus diferencias?.
- ¿conoces el término comercio justo ?
- ¿Cómo identificamos los productos ecológicos?. Busca sellos que garanticen que el producto que compramos es de tipo ecológico, biológico, orgánico...
- ¿Qué características o requisitos crees que tiene o debe cumplir la agricultura ecológica?
¿Por
qué un huerto ecológico?
Lo
primero que debemos plantearnos con los alumnos es el por qué llevar
a cabo un huerto ecológico y lo que ello conlleva. Para ello,
podemos comenzar el proceso por revisar los objetivos del proyecto y
ver cuáles de ellos podrían tener mayor sentido desde el momento en
el que optemos por un huerto ecológico.
Deberiamos
hacer hincapié en la educación en la sensibilidad ambiental
contribuyendo al cuidado y mejora del entorno, así como conocer
realmente las características y la procedencia de las plantas de las
que nos alimentamos.
Pero
el principal objetivo a la hora de optar por un huerto ecológico
será el de concienciar al alumnado sobre la necesidad de realizar
un uso razonable y sostenible de los recursos naturales y el de
promover hábitos de alimentación y consumo saludables y respetuosos
con el entorno.
Mientras
nos estamos planteando con los alumnos y entre los propios profesores
el por qué, o el cómo dar cabida a un huerto ecológico, procedemos
a buscar toda la información posible sobre huertos ecológicos,
destacando los huertos ecológicos escolares.
El
huerto ecológico:
A
simple vista, el concepto de huerto ecológico puede parecernos un
poco ambigüo, con muchas acepciones, pero realmente, si analizamos
correctamente para qué se realizan, nos será muy fácil llegar a
una definición que los caracterice de manera correcta y completa.
Por
eso, antes que nada, vamos a plantearnos la siguiente cuestión:
¿Cuáles son las finalidades del huerto ecológico?
Normalmente,
cuando vamos al mercado y escuchamos que unos ciertos alimentos
(verduras, hortalizas, frutas, etc.) se han obtenido de manera
ecológica en un huerto, pensamos que esos alimentos son más
saludables que otros y, como consecuencia, asociamos la finalidad
principal del huerto ecológico con la de producir alimentos de esas
características, olvidando quizás la más importante. Obviamente,
esta debe ser una de las finalidades de muchos sectores relacionados
con el comercio, los cuales buscan, ante todo, la venta de sus
productos en un mercado en el que la competencia cada vez está más
presente debido a la situación económica por la que nuestro país
atraviesa en estos momentos, pero no es la finalidad principal del
huerto ecológico, al menos desde nuestro punto de vista.
Para
nosotros, el ecohuerto tiene una una finalidad mucho más importante
y, sobre todo, más ambiental; para este humilde grupo de futuros
maestros, el ecohuerto tiene como objetivo la preservación de
nuestro medio ambiente, el cual, aunque a veces no lo sea para
muchos, es en su conjunto el bien más preciado para el ser humano.
Antiguamente,
en la época más primitiva, el hombre se preocupaba por cuidar su
medio, el cual, era el que le proporcionaba el sustento para poder
sobrevivir. Con el paso de los años, y de los siglos, el hombre se
fue despreocupando progresivamente de cuidar su entorno, pues fueron
apareciendo modos de vida que requerían una transformación cada vez
más agresiva del mismo. Todo ello, hasta llegar a la situación
actual en la que la preservación del medio ambiente vuelve a estar
de moda para intentar arreglar todo el mal medioambiental causado
durante muchísimos años por el hombre. Hoy en día, por ejemplo,
nos preocupa la escasa fertilidad de muchas tierras y el agotamiento
del agua, entre otros muchos problemas ambientales y es por ello por
lo que actualmente, el huerto ecológico está en boca de todos.
En
definitiva, podría decirse que un huerto
ecológico es un cultivo que realiza el hombre, en este contexto de
preocupación ambiental, para aprovechar al máximo todos los
recursos del medio y crear así, el menor impacto medioambiental
posible.
Nosotros,
a la hora de montar nuestro ecohuerto en el instituto, vamos a tener
esta definición en todo momento presente; vamos a aprovechar los
recursos del entorno próximo a nuestra facultad para crear un
cultivo que perjudique al medio lo menos posible.
Características
de nuestro huerto ecológico:
En
este punto, debemos elegir por cuáles de los distintos aspectos que
definen a un huerto ecológico vamos a optar, y cuáles nos permiten
llevarlos a cabo el entorno y las condiciones que rodean a nuestro
huerto. Para ello podemos retomar la última pregunta de nuestro
cuestionario previo: ¿Qué características o requisitos crees que
tiene o debe cumplir la agricultura ecológica?; y a partir de ahí
plantearnos nuevas preguntas cómo serían:
1.
¿Crees que en la agricultura ecológica se puede usar algún
producto químico?
Una
vez que buscamos la respuesta, podemos profundizar buscando qué
productos naturales sí se pueden utilizar dentro de la agricultura
ecológica para que nuestras hortalizas crezcan sanas y fuertes, como
son la utilización de remedios
naturales, tal y cómo hemos analizado en la ficha 8. En la
agricultura biológica la lucha contra plagas y enfermedades se
reduce a preparados con plantas y minerales.
Además,
los únicos preparados químicos aceptados en la agricultura
ecológica son el azufre y el
cobre.
El azufre se utiliza contra el oidio, y el cobre contra el mildiu. Si
decidís utilizar productos químicos en vuestro huerto, no olvidéis
leer muy bien las etiquetas. Comprobad si son o no dañinos, si
pueden contaminar el suelo o tener algún efecto para la salud. Leed
detenidamente las instrucciones para saber cómo debéis utilizarlos
y recordad que la mejor técnica para la eliminación de los
parásitos y de las plagas de vuestro huerto escolar es la
introducción de sus enemigos naturales (depredadores) y la
colocación de trampas.
2.
¿Quién controla el sistema agroalimentario?
En
este apartado vamos a plantear a los alumnos el visionado de una
serie de documentales sobre el tema, para analizar mediante un debate
posterior temas tan importantes cómo la procedencia de las semillas,
el control de los precios, etc. Los documentales que proponemos son:
- Food and you.
- Planeta en venta.
- ¿Qué necesitamos para ser consumidores responsables?
- Hambre de tierras, afán de poder.
- Los motivos del hambre en el mundo.
El
objetivo de este debate es el de destapar y analizar las entrañas
del sistema agroalimentario, adentrarnos en las tripas del
agronegocio y los supermercados, armarnos de datos y ejemplos. ¿Por
qué los alimentos recorren miles de kilómetros del campo al plato?
¿Por qué en 100 años ha desaparecido el 75% de la diversidad
agrícola? ¿Por qué hay hambre en un mundo donde se produce más
comida que nunca? ¿Por qué somos "adictos" a la comida
basura?
Analizamos
las causas de la hambruna, los mecanismos que permiten la
especulación alimentaria, la "fiebre" por la tierra, los
vínculos entre pobreza y alimentación, la conexión entre
agricultura industrial y cambio climático, la invisibilidad de las
campesinas, el impacto de los transgénicos, las consecuencias de lo
que comemos en nuestra salud, los motivos de una alimentación
"enganchada" al consumo de carne, entre otros temas.
Destapar lo que no les interesa que veamos. Todo esto, nos reforzará
en nuestra idea de crear nuestro propio huerto ecológico alejado de
este sistema.
3.
¿Qué es la huella ecológica?
La huella ecológica se
va consolidando como indicador
de sostenibilidad
a nivel internacional. En el contexto económico, existe desde hace
tiempo un indicador aceptado y utilizado mundialmente, el PIB. Sin
embargo, frente los nuevos desafíos que se nos presentan,
necesitamos completar la información que ofrece el PIB para poder
diseñar políticas equilibradas que reflejen nuestro
compromiso con Medio Ambiente y el bienestar social.
Este
indicador biofísico de sostenibilidad integra el conjunto de
impactos que ejerce una comunidad humana sobre su entorno,
considerando tantos los
recursos necesarios
como los residuos
generados
para el mantenimiento del modelo de consumo de la comunidad.
La
huella
ecológica
se
define como el total de superficie ecológicamente productiva
necesaria para producir los recursos consumidos por un ciudadano
medio de una determinada comunidad humana, así como la necesaria
para absorber los residuos que genera, independientemente de la
localización de estas superficies.
La
filosofía de cálculo de la huella
ecológica
parte de los siguientes aspectos:
- Para producir cualquier bien o servicio, independientemente del tipo de tecnología utilizada, se necesita un flujo de materiales y de energía, provenientes, en última instancia, de sistemas ecológicos o del flujo de energía directa del Sol en sus diferentes manifestaciones.
- Se necesitan sistemas ecológicos para absorber los residuos generados durante el proceso de producción y el uso de los productos finales.
- El espacio es también ocupado con infraestructuras, viviendas, equipamientos … reduciendo así las superficies de ecosistemas productivos.
Aunque
este indicador integra múltiples impactos, hay que tener en cuenta
entre otros, los siguientes aspectos que subestiman el impacto
ambiental real:
- No quedan contabilizados algunos impactos, especialmente de carácter cualitativo, como son las contaminaciones del suelo, del agua, y la atmosférica (a excepción del CO2), la erosión, la pérdida de biodiversidad o la degradación del paisaje.
- Se asume que las prácticas en los sectores agrícola, ganadero y forestal son sostenibles, es decir, que la productividad del suelo no disminuye con el tiempo.
- No se tiene en consideración el impacto asociado al uso del agua, a excepción de la ocupación directa del suelo por embalses e infraestructuras hidráulicas y la energía asociada a la gestión del ciclo del agua.
- Como criterio general se procura no contabilizar aquellos aspectos para los que existan dudas sobre la calidad del cálculo. A este respecto, también se tiende siempre a elegir la opción más prudente a la hora de obtener resultados.
Una
vez analizado cómo es el sistema agroalimentario y qué es la huella
ecológica, podemos proponer a nuestros alumnos para finalizar las
siguientes actividades:
- Calcula los kilómetros que tiene una ensalada con tomate, lechuga y cebolla, hecha con productos de nuestro huerto y otra igual hecha con productos comprados en el supermercado de referencia de vuestro pueblo.
- Escribe nombres de tiendas , que conozcas, donde se vendan productos ecológicos, orgánicos, biológicos y de comercio justo.
- ¿crees que hay diferencias de precios entre productos de comercio justo y ecológicos?
- ¿crees que hay diferencias de precios entre productos ecológicos y no ecológicos?
- Si las respuestas anteriores son afirmativas ¿cuál crees que es el motivo?
Finalmente,
una vez que hemos visto las características de un huerto ecológico,
y todo los requisitos que deben cumplir, procederemos con los alumnos
y los profesores a confeccionar cómo será nuestro huerto ecológico
en particular, buscando que sea un lugar un equilibrio entre todos
los seres vivos que lo habitan. Debe ser como una cadena, en la que
si rompemos ese equilibrio, romperemos esa cadena. Si producimos
algún daño a cualquiera de los habitantes de vuestro huerto, los
demás también saldrán perjudicados. Este debe ser el leitmotiv o
el alma de nuestro proyecto, y deberá estar presente en todas las
actividades que nos propongamos. Por ello, debemos producir y
consumir hortalizas y frutas para cuya obtención no se utilicen
productos dañinos para la salud o para la naturaleza, y de los que
conozcamos su procedencia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario